El método Pilates es una rutina de ejercicios que propone dar énfasis a lo que Pilates llamó: “Powerhouse” o "Mansión del poder", es decir, a la musculatura del tronco, principalmente a los abdominales, paraespinales y glúteos. Pilates desarrolló más de 300 ejercicios con sus variantes, que incluyen ejercicios en el suelo y con aparatos. Estos últimos los creó él mismo y tienen nombres tan divertidos como el Cadillac, la silla Wunda o el Universal Reformer. Está basado en un programa muy seguro de ejercicios lentos y controlados, en los que se busca la precisión de los ejercicios en pocas repeticiones y en los que cada movimiento está diseñado para ejercitar cada músculo en su máxima extensión.
El Método Pilates lo puede practicar todo el mundo: jóvenes, mayores, personas que realizan algún otro deporte o las que llevan una vida más sedentaria. La única premisa es encontrar un centro donde se imparta y un monitor experto.

También es recomendable para personas que se encuentran en proceso de rehabilitación o que han sufrido una lesión. De hecho, muchos fisioterapeutas aplican ésta técnica, en combinación con otras, para tratar a sus pacientes.